Vitaminas para estimular la tiroides

La glándula tiroidea está localizada entre la garganta y la clavícula y tiene dos lóbulos conectados mediante un tejido llamado el istmo. La tiroides es responsable por la producción de hormonas relacionadas con el metabolismo. Algunos fabricantes de suplementos vitamínicos e incluso muchos médicos sostienen que las vitaminas aumentan la producción de estas hormonas, pero no existe respaldo clínico al respecto. Consulte a su médico antes de tomar cualquier suplemento que estimule la actividad de la tiroides.

Los suplementos

Los multivitamínicos cuyo consumo podría tener efectos benéficos sobre las deficiencias producidas por una actividad pobre de la tiroides por lo general contienen vitaminas B (B6, B3, B2, B1, B5 y B12), antioxidantes y aminoácidos como la tirosina. También contienen minerales como cobre, zinc, yodo, magnesio, molibdeno, manganeso y selenio.

Las vitaminas B y la tiroides

Las vitaminas del complejo B pueden restaurar la normalidad de la actividad de la tiroides a la vez que proveen energía para todo el organismo. Adicionalmente, estas vitaminas ayudan a mitigar los síntomas del hipotiroidismo como la fatiga y la somnolencia. El hipotiroidismo es la enfermedad en la que la tiroides reduce su producción de hormonas, mientras que el hipertiroidismo es justo lo contrario: exceso de actividad de la tiroides. Aparte de los suplementos, las vitaminas B pueden obtenerse de modo natural por el consumo de vegetales marinos, productos integrales y verduras frescas.

La tirosina y la tiroides

La glándula tiroidea produce dos hormonas conocidas como T3 y T4. Ambas sustancias se derivan de la tirosina, uno de los 20 aminoácidos fundamentales que conforman las proteínas. Además de la tiroides, la glándula suprarrenal también depende de la tirosina para producir sus hormonas. Se  recomienda la alga marina de kelp para estimular la actividad de la tiroides debido al alto contenido de yodo y tirosina de esta planta marina.

Los antioxidantes y la tiroides

El selenio es un elemento altamente concentrado en la glándula tiroidea. Sus funciones son proteger la glándula contra la acción de los radicales libres y ayudar en la producción hormonal convirtiendo la hormona T4 en T3. El manganeso es otro elemento fundamental que participa en la protección de la glándula. Aunque como dijimos al comienzo no existe evidencia clínica significativa al respecto, muchos médicos promueven el consumo de suplementos para estimular la actividad de la tiroides. Consulte a su médico para determinar los beneficios o perjuicios potenciales de los suplementos en su caso.

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